Se decía que llegaría a la Moncloa. Se le auguraba un futuro político prometedor. Se le consideraba "el candidato del Ibex" e incluso instituciones internacionales como The Economist defendieron su candidatura. Pero a Albert Rivera le ha pasado factura eso de "lo poco gusta y lo mucho cansa".

Los desnudos, los adoquines, y sus esfuerzos continuados de ser una calcamonía de líderes políticos tan exitosos como Barack Obama, John F. Kennedy o Emmanuel Macron han eclipsado la carrera política de Albert Rivera. Una carrera política que muchos consideran un "producto de marketing" que finalmente ha fracasado.

Escucha el repaso a la historia de Albert Rivera con expertos de comunicación política, marketing y mercados en este podcast.

Albert Rivera, la historia de un producto de marketing fracasado

Aterriza 'como Dios lo trajo al mundo'

Albert Rivera llegó a la política 'como Dios lo trajo al mundo', y nunca mejor dicho. Se dio a conocer en su primera campaña completamente desnudo. Para Oscar Santamaría, consultor político y Director de Asesores de Comunicación Pública, "la puesta de escena de Albert Rivera tenía elementos que podemos ver en estrategias de marketing comercial".

Y pudimos observarlo con la primera aparición del líder de Ciudadanos en el escenario político: su campaña 'al desnudo'. Según Santamaría "irrumpe en la escena política en Cataluña con un 'spot' muy sorprendente, él mismo desnudo, al estilo de anuncio publicitarios de marcas reconocidas por su audacia comercial".

El yerno perfecto

Albert Rivera llegó al mundo de la política con una imagen renovada. Algunos expertos como Paco Misiego, experto en neuromarketing político, lo llegan a calificar como "el yerno perfecto". Cree que no hay más que ver su currículum vitae para darse cuenta de que "está diseñado para ser el político perfecto, el hijo y el yerno perfecto".

El hasta ahora presidente de Ciudadanos tiene estudios superiores: es licenciado en Derecho, tiene un posgrado en Derecho Consitucional y un curso en Marketing Político.

Además, es deportista, ha jugado a deportes de equipo como el fútbol o waterpolo, y tiene una carrera profesional más allá de la política. Desde 2002 a 2006 trabajó en la banca como Asesor Jurídico de La Caixa.

Ni Kennedy, ni Obama, ni Macron

Pero la carrera de Albert Rivera ha estado marcada por su insistente interés en parecerse a líderes políticos de primer nivel. De hecho, en opinión de Paco Misiego a Rivera "le gustó parecerse a Kennedy, ha copiado a Macron y quería ser el Obama español".

El ejemplo más claro de su admiración a Obama lo encontramos en el discurso de Rivera en la presentación de la plataforma España Ciudadana en 2018.

¿Encuentran alguna diferencia entre las palabras de Rivera en 2018 y las palabras de Barack Obama de 2004?

Barack Obama, en 2004

Albert Rivera, en 2018

"Lo poco gusta, pero lo mucho cansa"

Pero el producto Albert Rivera no ha funcionado en el mercado y se ha visto obligado a decir adiós a la política. ¿Qué es lo que ha fallado en el proceso?

Uno de los argumentos de los expertos se podría resumir con la frase "lo poco gusta pero lo mucho cansa". La infinidad de eslóganes han desgastado la imagen de Rivera. Para Oscar Santamaría, los esloganes "los utilizan todos los partidos pero en el caso de Ciudadanos se ha producido en exceso".

Sin ir más lejos, Rivera ha llegado a ser tan repetitivo que en la sesión de investidura llegó a decir hasta en 80 ocasiones en tan solo un discurso la palabra 'plan' al referirse al 'plan de Sánchez' y hasta 20 veces "la banda", para hablar de la alianza entre los socialistas y los independentistas.

Morir de éxito

Podríamos decir también que Albert Rivera ha muerto de éxito. Y esto se puede constatar con las reacciones que generó, por ejemplo, su estrategia de llevar elementos de apoyo a los últimos debates televisados. En el último debate, el momento 'adoquín' le consiguió el 'oro' en redes sociales al ser el candidato con más menciones en Twitter: 155.000 en total.

Según Paco Misiego, Albert Rivera "lo ha hecho muy bien pero no ha sabido rematar". Sus errores, según el experto, han estado en que "se ha quedado en zonas donde no tenía representación, ha contratado a gente que no tenía interés más allá que rellenar una lista".

Para Oscar Santamaría los fallos de Rivera son varios: el hecho de haber sido un partido demasiado "presidencialista" y haber intentado ocupar un lugar en el centro con una postura "muy desdibujada".

El candidato del Ibex que nunca fue

Son muchas las voces que han llamado a Albert Rivera "el candidato del Ibex 35". De hecho, algunos incluso han dado a entender que Ciudadanos estaba siendo financiado por las empresas del índice de referencia español, a lo que él siempre ha respondido que no.

¿Fue realmente Albert Rivera el candidato del Ibex? Según Pablo García, de Divacons Alphavalue, podría haberlo sido porque "el centro gusta a los mercados".