Detrás del buen rendimiento del PIB germano está la industria manufacturera, beneficiada por las buenas perspectivas económicas de la zona euro y, en general, del repunte global de la economía, que aumentan la capacidad exportadora e inversora de Alemania. Aunque la contribución de este sector al crecimiento disminuye, el consumo privado y la construcción siguen mejorando con fuerza.
Todo ello, hace que el Instituto eleve la previsión de PIB para este año, al 2,3% desde el 1,8% pronosticado en junio: "Muchas marcas, que van desde la construcción a manufacturas y distribución, están floreciendo, y es por ello que el índice de clima de negocios marca nuevos récords".
También continúa la recuperación del mercado laboral, donde el número de empleados alcanza niveles récord y podría aumentar de 44,3 millones a 44,8 millones el próximo año y 45,2 en 2019. Además, el número de parados caerá desde los 2,5 millones actuales a 2,4 millones en 2018 y 2,2 millones en 2019. La tasa de desempleo disminuirá sucesivamente, del 5,7% de 2017, al 5,2% en 2018 y el 4,9% en 2019.
En cuanto a los precios, el Ifo pronostica que el IPC subirá un 1,8% este año, un 1,9% en 2018 y un 2,2% ya en 2019.