China prepara el terreno para la histórica cumbre con Donald Trump mediante un vídeo estratégico difundido a través de su embajada en Estados Unidos. El mensaje es claro: "cuando China y Estados Unidos se dan la mano generan energía positiva para el mundo". La comunicación llega mientras el presidente estadounidense viaja en el Air Force One camino de Pekín, acompañado de 18 líderes empresariales de sectores estratégicos.

El vídeo chino recuerda datos contundentes: 80.000 empresas estadounidenses invierten en China, el 80% de los principales proveedores de Apple tienen plantas en territorio chino, y la Gigafactory de Tesla en Shanghai representa la mitad de su producción global. "Todo esto demuestra que ayudarse mutuamente a tener éxito y prosperar juntos es una perspectiva tangible al alcance de la mano", sostiene el mensaje oficial.

La 'china' en el zapato de la cumbre Xi Jinping-Trump: "Podemos esperar cierta sorpresa"

Águeda Parra, de China Geotech, analiza las claves de un encuentro que definirá las estructuras de poder internacional para la próxima década.

Tres principios para la relación bilateral

China plantea un escenario claro para su "colega americano" y asegura que "ni China ni Estados Unidos pueden remodelarse mutuamente". El gigante asiático propone tres principios fundamentales: comprometerse con el respeto mutuo, mantener la línea de la coexistencia pacífica y esforzarse por una cooperación donde todos ganen.

"Ambas dos partes lo que necesitan son buenos resultados económicos", explica Águeda Parra, analista geopolítica de China Geotech. "Estados Unidos busca salir de la reunión con unos acuerdos que le permitan recuperar esa dinámica y esa viveza dentro de los mercados estadounidenses, y China lo que necesita es estabilidad".

La cumbre destaca por la presencia de una delegación empresarial estadounidense de alto nivel. Trump viaja acompañado de 18 magníficos, incluyendo al CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien se sumó al grupo tras una escala en Alaska. La delegación abarca sectores estratégicos como banca, chips, tecnología, aviación, pagos, biotecnología y agricultura.

El tema de Nvidia resulta especialmente relevante, ya que "China no ha enviado las primeras peticiones" pese a que Estados Unidos dio el beneplácito para la exportación de chips.

La analista identifica Taiwán como el punto donde "podemos esperar cierta sorpresa". Parra destaca que "la última reunión fue hace nueve años y entre medias no ha habido ningún otro presidente de Estados Unidos que haya ido a China". Esta situación convierte la cumbre en "una de las muy buenas opciones para poder contemplar una aproximación distinta que favorezca más a los objetivos de China de la reunificación con Taiwán".

Aunque el hito significativo que marca las negociaciones es la exportación de petróleo estadounidense a China se detuvo completamente. China contempla "una nueva estrategia a largo plazo para evitar estas disrupciones que el estrecho de Ormuz han puesto sobre la mesa", lo que incluye mayor diversificación energética donde "entra de nuevo Estados Unidos".