En los once primeros meses del año, se invirtieron 106.240 millones de dólares en China desde el extranjero, un 0,7 % más que en el mismo período de 2013.
Algo más del 55% de la inversión extranjera en el acumulado del año en el gigante asiático fue a parar al sector servicios, mientras que el 33,8 % del total se destinó a la industria, que recibió así 35.930 millones de dólares, un 13,3 % menos que entre enero y noviembre de 2013. Corea del Sur y el Reino Unido fueron los países desde donde más creció la inversión en China, un 22,9 % y un 28 %, respectivamente.
En el lado contrario, la inversión procedente de Japón cayó un 39,7 %, mientras que la de los países de la ASEAN bajó un 23,6 % y, la de Estados Unidos, un 22,2 %.