Estas cifras ofrecen sensaciones negativas de cara a los datos del tercer trimestre del año para una economía que está creciendo a su ritmo más lento en 25 años.
Por regiones, las exportaciones China a Estados Unidos, su principal mercado comprador, han bajado un 2%, y las ventas a la Unión Europea, su segundo mercado, han retrocedido un 3,2%. Esas exportaciones a la Unión Europea podrían descender más este otoño si se confirma la recesión en Reino Unido y un impacto negativo del Brexit en el resto de economías socias de la Unión Europea. Respecto a las importaciones, China ha bajado un 23,2% las compras que le hace a Estados Unidos.
En lo que llevamos de año, las exportaciones chinas acumulan una caída del 7,4% y las importaciones un retroceso del 10,5%.
La caída superior al 6% del yuan en el último año, no obstante, ayuda a China a mantener la competitividad de sus productos en el exterior.