El banco central germano apunta que el crecimiento potencial del país se verá impulsado por la inmigración, mientras que la decisión de adelantar a los 63 años la jubilación completa y la introducción de un salario mínimo perjudicarán a la actividad.
En cuanto a los precios, el Bundesbank, revisa a la baja los pronósticos de inflación para este año hasta el 0,9% frente al 1, previsto anteriormente. Para 2015 la estimación es también de 1,1%, cuatro décimas menos de lo anticipado en junio. Mientras que en 2016 los precios subirán un 1,8%.
No obstante, el banco central germano ha advertido de que la bajada de precio del crudo Brent no se tuvo en cuenta en la elaboración de estas previsiones, lo que implicaría la necesidad de revisar nuevamente a la baja los pronósticos de inflación y habría que mejorar los de crecimiento.