UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, entidad especialista en financiación sostenible de la vivienda, ha publicado la cuarta edición de su Observatorio UCI sobre Vivienda y Sostenibilidad, un informe que analiza la percepción de los españoles sobre el acceso a la vivienda, la financiación hipotecaria, la rehabilitación del parque residencial y el papel de la sostenibilidad en el hogar. Nos da las conclusiones del Obsevatorio Lorena Zenklussen, Directora de Negocio Hipotecario de UCI .
El informe en cuento a sostenibilidad apunta que sigue presente en las decisiones vinculadas a la vivienda, aunque el informe muestra que su peso es mayor cuando se relaciona con el gasto mensual que como criterio determinante de compra. Para el 17,7% de la población, la sostenibilidad ya es un requisito fundamental al elegir vivienda, mientras que un 58,7% afirma tenerla en cuenta, aunque no sea decisiva.
" Nueve de cada diez hogares considera que la eficiencia energética influye directamente en el gasto mensual de energía. Además, el 79% de los españoles estarían dispuestos a pagar más por una vivienda sostenible. De media, los encuestados pagarían un 8,5% más, lo que equivale a 18.955 euros, tomando como referencia un piso de 100 m² sobre el valor tasado de vivienda libre según los datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (2.230,0€)" afirma Lorena Zenklussen-
Esta edición del Observatorio aborda por primera vez el confort térmico en las viviendas, es decir, hasta qué punto los hogares consiguen mantener una temperatura adecuada durante los meses de frío o calor. Los datos muestran un 54% de los españoles considera que su vivienda mantiene una temperatura adecuada - siempre (9,5%) o la mayor parte del tiempo (44,1%) -. Por su parte, un 46,4% declara no disfrutar de una temperatura adecuada de forma habitual. En concreto, el 27,6% afirma que esto solo ocurre en momentos puntuales, el 14% señala que rara vez sucede y el 4,8% que su vivienda nunca mantiene una temperatura adecuada.
El estudio revela que las dificultades para acceder a la vivienda están teniendo un impacto directo en las decisiones personales de los españoles. En concreto, un 65% de los españoles declara haber retrasado algún hito vital. Entre las decisiones más afectadas destacan la emancipación (32,3%) y formar una familia (31,9%).
El impacto es particularmente intenso entre los compradores de 25 a 34 años, grupo en el que más de la mitad ha retrasado su independencia (52%).
Además, nueve de cada diez compradores considera que se ha intensificado la dificultad de adquirir una vivienda en comparación con la generación de sus padres. En concreto, el 71,5% afirma que es mucho más difícil y el 18,4% que es algo más difícil. Esta percepción es especialmente acusada entre la Generación Z, donde el 81% considera que comprar una vivienda es mucho más difícil que para la generación anterior.
Crece la intención de compra, pero el comprador ajusta sus expectativas
Pese al contexto de precios elevados y dificultad de acceso, el interés por comprar vivienda continúa al alza. El 36,8% de los españoles tiene intención de comprar una vivienda, frente al 32,5% registrado en la edición anterior. Esta intención alcanza su punto más alto entre los jóvenes de 25 a 34 años, donde se sitúa en el 50,3%.
Al mismo tiempo, los compradores están adaptando sus expectativas a un mercado tensionado. El presupuesto medio previsto para la compra se sitúa en 206.257 euros, lo que supone un incremento del 18% en los dos últimos años. Sin embargo, este aumento del presupuesto convive con una reducción del tamaño de la vivienda buscada: las viviendas de tres dormitorios siguen siendo la opción mayoritaria (45,5%), pero las de dos dormitorios ganan peso y pasan del 27% en 2024 al 33,2% en 2026.
Por comunidades autónomas, País Vasco, Comunidad de Madrid, Navarra y Cataluña registran los presupuestos más elevados, mientras que Extremadura, Aragón y Castilla-La Mancha se sitúan en el extremo contrario.
Reducir la barrera económica de entrada, principal demanda para mejorar el acceso a la vivienda
Abordando las medidas más necesarias para mejorar el acceso, los españoles apuntan principalmente a actuaciones que reduzcan el esfuerzo económico que supone comprar una vivienda.
Así, la medida más mencionada es reducir impuestos y gastos asociados a la compra (52%) seguida de la subida de salarios acorde al coste de la vivienda (51%), lo que refleja la preocupación existente por el desajuste entre el precio de la vivienda y la capacidad económica de los hogares.
También destacan medidas relacionadas con la financiación. El 44% considera importante reducir los tipos de interés o facilitar hipotecas con un 90% o 100% de financiación.
La hipoteca fija se consolida como el tipo de préstamo más deseado
El Observatorio analiza cuál es el tipo de préstamo más demandado por los compradores. En este sentido, la hipoteca fija se consolida como la modalidad más deseada, elegida por el 68% de los encuestados. La preferencia es especialmente elevada entre los compradores de 25 a 34 años, donde alcanza el 77%. La hipoteca variable, por su parte, gana peso entre los compradores de mayor edad.
El informe también recoge el papel de los avales públicos como instrumento de apoyo al acceso a la vivienda. Aunque sólo el 27% de los encuestados afirma conocerlos, tres de cada diez ciudadanos se han planteado solicitarlos. Entre los menores de 34 años, el interés se eleva hasta el 49%.
Lorena Zenklussen, señala: “Los datos del IV Observatorio reflejan que el acceso a la vivienda se ha convertido en una cuestión estructural para buena parte de la sociedad española. La intención de compra sigue creciendo, especialmente entre los jóvenes, pero lo hace en un contexto en el que los compradores deben elevar su presupuesto, ajustar sus expectativas y asumir que el acceso es más complejo que para generaciones anteriores, con impacto directo en decisiones vitales como la emancipación o la formación de una familia. En este escenario, la financiación desempeña un papel determinante: el predominio de la hipoteca fija muestra que los compradores buscan estabilidad y previsibilidad, mientras que el interés creciente por instrumentos como los avales públicos evidencia la necesidad de soluciones que faciliten el acceso, especialmente entre los más jóvenes”.