El portavoz del Fondo indicó que, "si el crecimiento amenaza con caer por debajo del objetivo, hemos recomendado que la primera línea de defensa sea el estímulo fiscal". China se encuentra inmersa en un ambicioso proceso de transición hacia un modelo económico más basado en la demanda interna y menos en las exportaciones.
El mercado de valores chino ha caído repetidamente desde comienzos de 2016, en una nueva muestra de la inmadurez de los mercados y de los vanos intentos del Gobierno de tenerlos bajo control. China publicará el próximo martes sus datos de PIB de 2015. Se espera que ronde el 7 por ciento, su menor ritmo en el último cuarto de siglo. Pekín se ha marcado como meta un crecimiento mínimo anual del 6,5% en el próximo lustro. En sus últimas previsiones, el FMI pronosticó una expansión del 6,8% para 2015, y de un 6,3% para 2016.