El acuerdo firmado entre Irán y Estados Unidos incluye, entre otras cosas, 300.000 millones de dólares para la reconstrucción de Irán, la eliminación de las sanciones de EE.UU. a Irán y el compromiso de este último de diluir sus reservas de uranio altamente enriquecido. Por supuesto, el cese de las operaciones militares en todos los frentes incluido en los puntos con Líbano. Donald Trump tiene 30 días para retirar sus tropas de la república islámica.
A partir de este momento se pone en marcha una negociación de 60 días en la que resolver otros puntos como el futuro del programa nuclear iraní. El paso por el estrecho de Ormuz será seguro y sin peajes durante este periodo y, posteriormente, Irán acordará con Irán la futura administración de este canal. Pero el daño ya está hecho. Los expertos advierten de que la magnitud de los daños es elevada y la situación se revertirá de la noche a la mañana:
Los primeros petroleros cruzan el estrecho tras el acuerdo de Estados Unidos alcanzado con Irán y con dudas todavía sobre los ataques de Israel en Líbano
A partir de este momento se pone en marcha una negociación de 60 días en la que resolver otros puntos como el futuro del programa nuclear iraní. El paso por el estrecho de Ormuz será seguro y sin peajes durante este periodo y, posteriormente, Irán acordará con Irán la futura administración de este canal. Pero el daño ya está hecho. La crisis de Ormuz ha disparado los costes logísticos un 140% y desde el sector señalan que recuperar la normalidad va a llevar más tiempo que el de una firma.
Desde Kpler estiman que la acumulación de pedidos podría tardar entre 10 y 15 días en resolverse, mientras que la producción de petróleo iraní, se recuperará antes que la de otros productores de la región porque sus pozos no están dañados.
El impacto de esta guerra ha llegado a otros sectores como el de la industria o los fertilizantes…incluso, he llevado al BCE a subir tipos por primera vez en casi tres años.
La guerra de Irán costó 600 millones a Oriente Medio en turismo cada día
Los datos de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, IATA, de abril confirmaron la magnitud del golpe: la demanda mundial de pasajeros cayó un 3,4% interanual, la primera contracción desde la recuperación pospandémica. Y en concreto, la de las aerolíneas de Oriente Medio se desplomó un 46,6% con un impacto en la región de 600 millones de dólares al día, según el Consejo Mundial de Viajes y Turismo.
Los flujos vinculados al estrecho de Ormuz representan aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de combustible para aviones por vía marítima, y desde IATA se espera que el beneficio neto en 2026 caiga a 23.000 millones de dólares, reduciendo el margen neto al 2 %, el peor resultado desde la pandemia.