El director de Coyuntura Económica de Funcas, Raymond Torres, presenta un panorama de ralentización económica para España en 2026, con un crecimiento previsto del 2,2%, aunque advierte de un escenario más tensionado que podría reducir esta cifra al 1,8% con una inflación del 4%.
Raymond Torres, de Funcas, advierte sobre los riesgos económicos para nuestro país por las tensiones geopolíticas de este año.
El conflicto en Oriente Medio marca el escenario económico
"El foco de atención está por supuesto en Irán o en el Golfo Pérsico", explica Torres, quien destaca que es necesario "evaluar el daño ya que se ha producido en las instalaciones productivas de toda la región". Aunque se reanude el tráfico en el estrecho de Ormuz, el experto considera que "tardará un tiempo hasta que finalmente se restablezca todo el suministro de gas, de petróleo y de todo tipo de materias primas".
El estrecho de Ormuz se convierte en el elemento clave de esta ecuación económica. "Tenemos anuncios positivos últimamente, pero ya estamos bastante acostumbrados a un vaivén de noticias positivas seguidas de otras muy negativas", señala Torres, quien advierte sobre la importancia de determinar "cuánto va a durar ese cierre, ese cuello de botella de Ormuz".
Las consecuencias ya son visibles en la economía global. "Estamos viendo de hecho una cierta desorganización de las cadenas mundiales de suministro", explica el director de Funcas. "Hay sectores donde no llega el suministro, el abastecimiento tarda en llegar porque sencillamente el tráfico marítimo está perturbado. Los seguros también exigen primas de riesgo más elevadas".
El recorte en la previsión de crecimiento para España se debe principalmente a "la pérdida de fuelle de la demanda interna del consumo de los españoles", que reduce su aportación en 0,5 puntos. Torres explica que "la ralentización que anticipamos del consumo procede de la inflación".
Funcas ha elevado su previsión de inflación hasta el 3,3% en promedio anual, desde el 2,5% de la anterior estimación, "como consecuencia básicamente del conflicto en Oriente Medio". Esta subida "afecta al poder adquisitivo de las familias", advierte Torres, quien precisa que "no estamos en 2022, en momento en que muchas familias disponían todavía de un cierto colchón de ahorro como consecuencia de la pandemia y el confinamiento".