La Unión Europea estaría dispuesta a hacer enemigos con tal de salvar su mercado… Y no enemigos pequeños, estamos hablando ni más ni menos que del presidente chino, Xi Jinping, y de su homólogo estadounidense, Donald Trump.
Vamos a empezar por China… Los Veintisiete están preparando una serie de medidas para limitar las importaciones de vehículos híbridos chinos al bloque en un intento por reducir el déficit comercial.
Y es que los híbridos procedentes del gigante asiático representan una cuarta parte de las ventas totales mientras que el crecimiento de las importaciones de vehículos eléctricos chinos ya se ha frenado debido a los elevados aranceles a los que hacen frente. El déficit comercial de la Unión Europea con China supera los 1.000 millones de euros diarios.
Aun así, casi el 38% de las matriculaciones de vehículos con enchufe en España entre enero y septiembre corresponden a fabricantes chinos, un dominio que aumenta en el mercado de los híbridos enchufables.
Alemania es la voz más crítica, quiere incorporar tasas extra para la importación de híbridos enchufables, algo que también respalda Francia. España, sin embargo, está tratando de tender puentes con una propuesta más pragmática.
Las tecnológicas también tienen impuestos
Y para tratar de no enfadar en exceso a Trump, la Comisión Europea ha planteado imponer un gravamen a las grandes corporaciones… Una medida que podría abarcar a Apple, Meta y Google pero que evitaría presentarse como un impuesto dirigido exclusivamente contra este sector.
Concretamente, las empresas con sede en la Unión Europea que superen los 100 millones de ingresos anuales pagarían una suma fija cada año. Esto en vez de señalar a las tecnológicas estadounidenses por separado, abarcaría a casi todas las grandes compañías.