Sólo Cebu-Pacific, la compañía de bajo coste más importante de Filipinas, ha perdido hasta el momento 400 millones de dólares en ventas, y prevé que esta cantidad aumente. El Gobierno filipino defiende que la celebración del evento será beneficioso a largo plazo. Philippine Airlines, por su parte, estima que ha perdido unos 18,7 millones de dólares.
El elevado número de cancelaciones de vuelos se debe a que el Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino sólo cuenta con una pista de aterrizaje y despegue, por lo que los aviones comerciales no pueden utilizar infraestructuras alternativas.
La administración filipina también ha recibido numerosas críticas por los grandes gastos que ha provocado la celebración de la cumbre de APEC en Manila, que les ha costado a los filipinos unos 10.000 millones de pesos (unos 212 millones de dólares).