Estas previsiones dan pie a la OPEP a esperar un aumento moderado de los precios, presionados a la baja por el exceso de oferta durante todo el año. El informe estima, por tanto, un aumento significativo de la demanda que equilibre la relación con la oferta.
El precio del barril referencial del crudo se ha vendido a una media de 54,19 dólares, con una bajada superior al 10% frente a la media de junio. También retroceden los valores medios del Brent y el Texas, un 6,9% y un 8,9% respectivamente.