Maduro también pondrá fin a la gasolina regalada y aplicará un incremento gradual trimestral hasta llegar a 0,90 bolívares «soberanos» el litro, es decir, a 90.000 bolívares. Actualmente cuesta solo 6 bolívares. Otra de las medidas del gobierno venezolano es anclar los Salarios y pensiones al petro, la criptomoneda creada por Nicolás Maduro.
Después de reconocer la existencia del dólar paralelo, Maduro convierte al petro en la segunda unidad contable del país. Su precio fue tabulado en 3.600 bolívares soberanos, anteriormente 360 millones bolívares. Otra de las medidas más criticadas por la oposición es la Paga extra con el Carnet de la Patria, una bonificación de 600 bolívares soberanos para los que tengan el documento, calificado por los opositores como instrumento de chantaje.
El gobierno anunciaba que asumirá el pago de las nóminas de las empresas que no puedan pagar a sus trabajadores este aumento todavía. Mientras, los venezolanos tratan de gastar como sea todo el dinero de sus cuentas por si acaso lo pierden. Aseguran que solo traerá más pobreza y más hambre porque el país está quebrado y que solo es una mentira más del régimen.