En segundo lugar, Moody´s considera otro factor relevante la credibilidad de la política fiscal del país. Espera que en su próxima declaración de otoño, el 23 de noviembre, el Gobierno muestre más claridad en esta área. Además, también tendrá en cuenta otras decisiones políticas del Ejecutivo británico. Políticas en áreas que incluyen el comercio global, la inmigración y la regulación.
En cuanto al sector financiero, Moody´s apunta a que la pérdida de los derechos de los bancos que operan en todas las jurisdicciones sería negativo para el crédito. El mayor impacto se reflejaría en un incremento de los costes una reestructuración de las empresas. Algo, que conduciría a una mermar su rentabilidad durante algún tiempo.