Según el INE, el fin de la campaña navideña para la hostelería o el comercio ha supuesto la destrucción de 228.400 empleos en el sector servicios, con lo que el total de ocupados ha retrocedido a 22.293.000 personas, a pesar de haber aumentado la ocupación en la industria, la construcción y la agricultura.

En su conjunto, el mercado laboral pierde 170.300 ocupados entre enero y marzo pasados y suma 231.500 desempleados, un periodo habitualmente desfavorable para el empleo que deja el peor primer trimestre desde 2013 en términos de desempleo, lo que ha situado la tasa de paro de nuevo por encima del 10 %, en el 10,83%. El descenso de la ocupación es el más pronunciado en un primer trimestre desde 2020, cuando la llegada de la pandemia destruyó 285.600 empleos.

La tasa de actividad disminuye levemente, hasta el 58,86%, pese a incrementarse el número de activos en 61.200 personas entre enero y marzo, hasta alcanzar un nuevo récord de 25 millones de activos.

Buen dato para el Ministerio de Economía

En una valoración remitida a los medios de comunicación, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha resaltado que, en términos desestacionalizados, se superaron por primera vez los 22,5 millones de ocupados, tras crecer el empleo en el primer trimestre en 96.800 personas (+0,4%) y en 532.300 en el último año.

La ocupación a tiempo completo baja en 116.500 personas entre enero y marzo (-0,6%), pero aumenta en 567.600 personas en el último año (+3%). Los asalariados con contrato indefinido se incrementan en 539.700 en el último año (+3,4%) y los temporales suben en 17.200 (+0,6%), con lo que la tasa de temporalidad cayó hasta el 14,77%, baja hasta el 11,91% en el sector privado.