Estados Unidos e Irán aceptan una tregua de 14 días para negociar un plan de paz propuesto por Pakistán, que logra evitar una escalada militar minutos antes de que expire el ultimátum estadounidense. El acuerdo incluye la reapertura del estrecho de Ormuz como primer paso hacia las conversaciones.

Enrique Ayala, analista de la Fundación Alternativas, valora positivamente esta noticia "sobre todo en comparación con el panorama devastador que presenta el presidente Trump de acabar con una civilización y desatar el infierno". Según Ayala, las amenazas de Trump son "un tanto barriobajeras pero que evidentemente pueden poner en riesgo cierto no solo la seguridad y la estabilidad de la región, sino incluso de todo el mundo".

¿Permitirá el "ambicioso" plan de paz de Irán un alto el fuego definitivo?

Enrique Ayala considera que Trump se ha metido en Oriente Medio "sin tener claro cuál era el final" y señala los puntos conflictivos de esta tregua.

Un plan ambicioso con puntos conflictivos

Irán presenta a través de Pakistán un plan de diez puntos que incluye reivindicaciones como el permiso para enriquecer uranio sin límites, mantener el control del estrecho de Ormuz e indemnizaciones por los ataques sufridos. Para Ayala, este plan resulta "demasiado ambicioso y por lo tanto hay algunos puntos que desde luego no creo que finalmente puedan ser aceptados por Estados Unidos".

Entre los aspectos más complicados destaca que "la tregua afecte también a todas estas milicias que han sido apoyadas hasta ahora por Irán incluidas Hizbolá en Líbano". El analista explica que Netanyahu ya declara que "no considera que la tregua afecte a Líbano", ya que "la guerra en Líbano no tiene una repercusión directa sobre el precio del petróleo y sobre la economía mundial".

Respecto al enriquecimiento de uranio, Ayala considera que "también necesitará algún tipo de control internacional" y sobre las reparaciones económicas señala que "las reparaciones las pagan siempre los derrotados". No le resulta "muy difícil creer que Estados Unidos va a pagar reparaciones directas", aunque sugiere que "el levantamiento de las sanciones sirva como pago de las reparaciones".

"El presidente de Estados Unidos se ha metido en esto sin tener claro cuál era el final, sin aceptar un asesoramiento militar diciéndole que esto era realmente bastante inviable el acabar con el régimen sin hacer una invasión terrestre"

El experto se muestra optimista sobre la continuidad de la tregua: "Una vez que se ha empezado una tregua sería bastante complicado volver a empezar otra vez operaciones militares". Explica que Trump sufre "un rechazo enorme en gran parte del mundo, también en Europa, incluso el Papa en el centro de Estados Unidos, dentro de su propio partido dentro del movimiento MAGA".

Sin embargo, advierte sobre el papel de Netanyahu, quien podría "dinamitar el acuerdo de alguna manera porque estoy convencido de que eso le encantaría para poder continuar arrasando en el que considera el único enemigo de su identidad que le queda en la zona".

Para el régimen iraní, "sobrevivir es un éxito" y "ninguna de las dos partes le interesa volver a reanudar las hostilidades". No obstante, Ayala advierte que "las consecuencias de esto van a durar bastantes meses" y que hay "daños muy importantes en la zona que van a hacer que la vuelta a la normalidad pues como mínimo varios meses, seis meses, ocho meses, diez meses hasta que todo se normalice".

El analista concluye considerando "improbable" la vuelta a la guerra, aunque reconoce la incertidumbre del momento al afirmar que "nadie tenemos una bola de cristal y que el presente y el futuro son muy borrosos en este momento".