La tensión geopolítica en Oriente Medio marca el pulso de los mercados financieros mundiales. Con el ultimátum de 48 horas que Donald Trump da a Irán para que libere el estrecho de Ormuz y la respuesta iraní de atacar infraestructuras del Golfo si Estados Unidos impacta sus centrales eléctricas, los analistas económicos evalúan las consecuencias de una posible escalada bélica.

Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas, identifica el principal riesgo económico del conflicto:

El precio del petróleo que nos llevaría a una recesión global

Raymond Torres, director de Coyuntura de Funcas, analiza el impacto económico de la escalada bélica de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El experto explica que incluso cuando se abra el estrecho de Ormuz, "tendremos precios energéticos altos porque sencillamente las industrias extractoras, los yacimientos de gas de petróleo no podrán explotarse, no podrán bombear hidrocarburos como antes de toda esta crisis".

Torres considera que "el mayor peligro es la extensión del conflicto, ya ha empezado a extenderse, pero aún más a una mayor extensión a las zonas de producción de hidrocarburos".

Los precios de futuro reflejan esta preocupación. "Los mercados a plazos de tanto de gas como de petróleo ya indican, ya apuntan a ese riesgo porque estamos por ejemplo en un petróleo que estaría en torno a 80 dólares a finales de año por encima de los valores anteriores al conflicto de Irán", señala Torres.

La situación es "igual o incluso peor en el caso de gas, teniendo en cuenta que además en el caso de Europa hay que reconstituir reservas que estaban en niveles muy reducidos y eso se añade al propio daño, perjuicio que provoca el conflicto".

El umbral crítico para la recesión global

Sobre el riesgo de recesión mundial, Torres es claro: "Si los precios se mantuvieran donde están en este momento, no sería así. No tendríamos una recesión a nivel global". Sin embargo, establece un umbral crítico: "El riesgo de recesión se activaría con un petróleo, por ejemplo, por encima de 150 dólares se considera un poco como el umbral a partir del cual ya el daño económico es mayor, mucho mayor".

En ese escenario, "se podría producir un parón del consumo porque sencillamente el bolsillo de los consumidores se resentiría sobremanera de ese encarecimiento. Los Estados no disponen de un arsenal fiscal presupuestario suficiente para amortiguar un petróleo en 150 dólares o un gas en 100 euros".