Irlanda vive un nuevo boom económico que tiene otras consecuencias, por ejemplo las que se ven en el mercado inmobiliario: los alquileres en la capital, Dublín, han recuperado los precios máximos alcanzados en 2007, una realidad que no podemos desligar de otros dos factores: que la tasa de paro en el país ha bajado al 8,8% desde los máximos registrados en 2012 de desempleo en el 15,1% o que prácticamente el 10% de los trabajadores en Dublín están empleados en compañías americanas.
En pleno auge económico Irlanda también disfruta de una política de tipos cero por parte del BCE. Otrora país rescatado e incluido en el acrónimo PIGS, la economía irlandesa se financia a un coste muy inferior al español, al 0,83% a diez años% y ha conseguido llevar su prima de riesgo a los 60 puntos básicos desde los 700 puntos básicos de 2012.
¡Ay si San Patricio levantase la cabeza!
(FOTO: FLICKR, Daniel Voyager)