Por otro lado, el presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, ha asegurado hoy en una conferencia con comerciantes en Ankara que los problemas de la economía no han sido causados por Turquía y que la caída de la lira es el resultado de una “volatilidad artificial”.
Además, ha ordenado, mediante un decreto ley publicado hoy, que todas las operaciones inmobiliarias, o sea la compra-venta y los alquileres, se hagan a partir de ahora únicamente en moneda nacional, la lira turca. El ministerio de Finanzas convertirá los contratos ya realizados en moneda extranjera en liras turcas en un plazo de 30 días, según publica el boletín oficial del Estado, para evitar que estas operaciones continúen realizándose en euros o dólares.