Dos de los inculpados son espías del Servicio Federal de Seguridad (FSB), una de las agencias de inteligencia rusa, Dmitri Dokuchaiev e Igor Sushchin, quienes habrían contratado a los 'hackers' profesionales. "Trabajaron con los 'hackers' Alexsey Belan y Karim Baratov para atacar ordenadores de empresas estadounidenses que proveen servicios de correo electrónico e Internet, robaron información, incluyendo datos sobre usuarios individuales y el contenido privado de sus cuentas", detalló la investigadora Mary McCord.
Según McCord, los acusados usaron los datos robados de Yahoo para acceder a la información privada de periodistas rusos, empleados de servicios financieros y funcionarios del Gobierno ruso y estadounidense, incluyendo personal dedicado a la seguridad cibernética, personal diplomático y militar.
Los cargos anunciados en esta investigación no están relacionados con el ataque que sufrió el año pasado el Comité Nacional Demócrata (DNC) y tampoco tienen conexión con la investigación del FBI sobre la supuesta injerencia rusa en las elecciones para favorecer al presidente Donald Trump, y perjudicar a su contrincante, Hillary Clinton."Nuestra acusación no alega ninguna conexión entre esta intrusión y las que hay dentro del Comité Nacional Demócrata. Es una investigación aparte, y no tengo ningún comentario sobre del presidente", ha asegurado McCord.
De ser considerados culpables, los dos espías rusos del Servicio Federal de Seguridad (FSB) y uno de los piratas informáticos, Alexsey Belan, se enfrentarían a una pena máxima de 35 años de cárcel, mientras que el otro implicado encararía un castigo de hasta 25 años de prisión porque no está acusado de robo de secretos.