John Cryan explica que el banco avanza “a buen ritmo en la reestructuración”, aunque en las últimas semanas se ha visto eclipsado por las negociaciones con las autoridades estadounidenses relativas a las hipotecas subprime, lo que ha tenido un “efecto perturbador”. Precisamente por ello, Deutsche Bank ha elevado las provisiones para litigios a 5.900 millones desde los 5.500 acordados a finales de junio.
La entidad germana está todavía pendiente de la resolución del Departamento de Justicia de Estados Unidos, donde se enfrenta a una demanda de 14.000 millones de dólares por la venta fraudulenta de valores respaldados por hipotecas basura durante la crisis financiera.
A pesar de las dificultades, el banco más grande de Alemania ha elevado sus ingresos a 7.500 millones en el trimestre, por delante de las expectativas de los analistas, impulsado principalmente por las actividades comerciales, mientras que el negocio se ha reducido en el resto de los negocios, principalmente por el entorno de bajos tipos de interés.