Las pequeñas y medianas empresas constituyen el 99% de la estructura empresarial española, con más de 3.300.000 empresas que dan empleo a 11,6 millones de personas, más del 50% de la población activa. Sin embargo, enfrentan un desafío crítico: solo una de cada cinco logra sobrevivir más de dos años.
Así lo explica Francisco Castrillo, director de Desarrollo Comercial de Crédito y Caución, quien conoce de primera mano la realidad de este sector vital para la economía española.
Las pequeñas y medianas empresas constituyen el 99% de la estructura empresarial española, con más de 3.300.000 empresas que dan empleo a 11,6 millones de personas, más del 50% de la población activa. Sin embargo, enfrentan un desafío crítico: solo una de cada cinco logra sobrevivir más de dos años. Así lo explica Francisco Castrillo, director de Desarrollo Comercial de Crédito y Caución, quien conoce de primera mano la realidad de este sector vital para la economía española.
"La pyme tiene una importancia vital y sobre todo para nosotros porque es el movimiento económico de compras y ventas más importante de la estructura empresarial española"
Este tejido empresarial abarca todos los sectores: agricultura, servicios, comercio y construcción. "A diario trabajamos y consumimos productos de pymes. Vamos a una peluquería o vamos a cualquier supermercado. También muchos de los productos son producidos por pequeñas y medianas empresas", añade.
La morosidad: el principal enemigo de la supervivencia
Según el barómetro de pagos elaborado por Crédito y Caución, "casi el 48% de las pymes nos indican que es su principal preocupación la morosidad y el impago". Esta cifra cobra especial relevancia cuando se analiza su impacto real: "Casi el 8,1% de las empresas ven cómo los impagos son determinantes para la continuidad de su negocio", revela Castrillo.
El director de Desarrollo Comercial subraya una realidad preocupante: "Una de cada cuatro concursos que se producen en España se achacan a insolvencias de los deudores". El problema se agrava por la vulnerabilidad financiera inherente a las pymes, que "tienen menos capacidad que una gran empresa y tienen un acceso a la financiación mucho más complicado por su tamaño y por su capacidad financiera".