La inversión con criterios ESG es ya casi una obligación para la mayoría de gestores. "La inversión temática no es lo mismo que la ESG, pero están creciendo muchísimo y comparten sostenibilidad en largo plazo", apunta en Capital Radio, Blanca Comín, Directora de Redes de Distribución de Amundi Iberia. "La incorporación de la ESG ayuda a mejorar la gestión del riesgo y la rentabilidad", añade.

Entrevista

La inversión socialmente responsable (ISR) es una disciplina de inversión que tiene en cuenta criterios medioambientales, sociales y de gobernanza empresarial (ESG) para generar rendimientos financieros competitivos a largo plazo e impacto social positivo.

Muchos expertos establecen los orígenes de esta inversión 'más sostenible' en los años 60. "Hemos visto un cambio de paradigma, últimamente se ha incorporado el alfa social y ambiental en la inversión", responde Comín.

No obstante, la directora de Amundi Iberia pone el foco en la inversión de impacto en la que sí que hay que rendir cuentas.

"Lo que se le pide a esta inversión es la intencionalidad (contribuir a un beneficio social), adicionalidad (resultados positivos adicionales) y que sea cuantificable", explica en los micrófonos de Capital, la Bolsa y la Vida con Luis Vicente Muñoz.

Blanca Comín, directora de Redes de Distribución de Amundi Iberia

Inversión en educación

Una de las grandes megatendencias en la hoja de ruta inversora de Amundi es la educación. "Lo es desde 2018", señala Comín. "Nos centramos en 3 pilares de inversión: centros educativos, herramientas educativas y empresas que dan servicio, en este caso, a los centros educativos".

¿Y cómo calculan el impacto de esa inversión? "Hacemos un informe de cómo se han beneficiado los estudiantes por millón invertido", detalla. Los últimos datos revelan que 162 alumnos se han beneficiado de esta inversión de Amundi y "suelen ser de países emergentes", añade. "Está reconocido por organismos inversión independientes", sentencia.