Invertir en momentos de incertidumbre es, para la mayoría de las personas, un ejercicio mental. Los mercados de capital se mueven de manera acelerada y la economía en España no es ajena a este fenómeno.
Ante esta situación, el secreto no está en dejar las inversiones, sino en saber cómo resguardar el patrimonio de manera inteligente. Si se estudia el par Bitcoin dólar, es fácil comprender cómo este activo digital se ha convertido en una herramienta estratégica para los inversores, especialmente para darle más dinamismo a las carteras ante la inflación.
El papel de la correlación negativa entre los activos
El primer paso para enfrentar la volatilidad es comprender que no se deben colocar todos los huevos en una misma canasta, ni todas las canastas en un mismo vehículo. La diversificación efectiva de la cartera se enfoca en los activos con una correlación baja entre sí. En otras palabras, que cada vez que la bolsa de valores baje, existan activos que suban o mantengan su precio.
A nivel histórico, los bonos del Estado y el oro han servido como activos refugio. Pero, actualmente, los inversionistas en España están buscando otras opciones que se comporten de forma distinta con respecto a los índices bursátiles estándar.
Diversificación geográfica de la cartera
Muchos ahorradores en España suelen cometer el error del “sesgo doméstico”, haciendo inversiones solamente en empresas locales por familiaridad o proximidad. En momentos de volatilidad elevada, es clave expandirse a otros horizontes, es decir, mercados internacionales, sobre todo en sectores tecnológicos como Estados Unidos o economías emergentes con un alto potencial para crecer.
Al tener una diversificación geográfica en la cartera, no solamente está respaldada contra crisis financieras o políticos de un único país, sino que también se pueden aprovechar las ventajas de los distintos ciclos económicos y divisas, lo que incrementa la rentabilidad de las inversiones a largo plazo.
Reequilibrar la cartera de forma periódica
La volatilidad puede modificar los porcentajes en posesión de la cartera sin que el usuario lo note. Si las acciones suben demasiado y los bonos disminuyen, es posible estar en un perfil de riesgo más agresivo que el esperado en un inicio. El reequilibrio se trata de vender una parte de los activos que ya han aportado rendimientos positivos para adquirir más de los que están perdiendo peso.
Es una técnica que obliga, de manera disciplinada, a vender a precios elevados para comprar más barato, una regla en el sector de inversión que pocas veces se cumple debido al miedo de mercado y la psicología humana.
Participar en los mercados financieros del ahora necesita la combinación de audacia y prudencia. Diversificar la cartera no significa ausencia de pérdida activos, aunque sirve para disminuir el riesgo y tener más calma para descansar en las noches. Es clave no olvidar que el tiempo en el mercado es más importante que tratar de predecir cuándo invertir.
Hay que conservar una visión a futuro, revisar los costes operativos y evitar que el ruido mediático afecte las decisiones financieras. Al culminar el día, una cartera resiliente es la que puede adaptarse a los cambios sin desequilibrarse.