Carlos Slim ha protagonizado una oleada de ventas en acciones de petróleo por valor de 500 millones de dólares aprovechando el impulso bursátil que han tenido las compañías de este sector en el primer trimestre de este ejercicio.Las últimas ventas se produjeron el 7 de abril cuando la familia Slim vendió acciones de PBF Energy a 47,50 dólares. Lo que implicaría una revalorización del 70%. Intentando leer entre líneas, ¿podemos interpretar que ha llegado el momento de recoger beneficios en este sector ante un posible final de la guerra cada vez más cercano?
Las principales compañías de gas y petróleo del mundo habrían ganado 20.000 millones de beneficio extraordinario durante el mes de marzo
Las petroleras podrían ganar hasta 234.000 millones de dólares
No nos apresuremos es el mensaje que lanza el analista de iBroker, Antonio Castelo. El analista explica que, lo más probable, es que "no veamos esas subidas tan lineales" a partir de ahora en el crudo y que su comportamiento sea más volátil con un mercado que "ha descontado buena parte de la prima de riesgo en la guerra y ahora necesita algo más para seguir empujando al alza".
Para que nos hagamos una idea del impactante monto de dinero que se ha movido en unas pocas compañías en un periodo de tiempo muy corto: Un análisis del periódico The Guardian concluye que las 100 principales compañías dedicadas a la industria del gas y petróleo obtuvieron ganancias de más de 30 millones de dólares por hora solamente durante el primer mes de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Saudi Aramco, y ExxonMobil figuran entre las empresas que obtuvieron más ganancias. Es decir, solamente en marzo el beneficio extraordinario para esas empresas alcanzaría los 20.000 millones de dólares.
Este análisis, que utiliza datos de Rystad Energy, analizados por Global Witness, si el precio del petróleo se mantiene en un promedio de 100 dólares, podrían ganar hasta 234.000 millones de dólares para finales de año.
Según Xavier Chapard, estratega de LBP AM, “los mercados ya están comprando el mantenimiento del alto el fuego y la reapertura del estrecho de Ormuz”.
No obstante, las perspectivas macroeconómicas parecen decir todo lo contrario: El FMI ha recortado ligeramente sus previsiones para el crecimiento mundial este año, un 0,2%, de tal modo que el crecimiento resistiría por encima del 3 %. Esto, en uno de los escenarios más halagüeños respecto a la crisis energética.
Según, el fundador de Divacons Alphavalue, Pablo García, "no estamos descontando bien el riesgo de este conflicto y se está pecando de optimismo excesivo".