El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha anunciado este miércoles que aumentará, como mínimo, al doble, el tamaño de las operaciones de recompra de bonos para respaldar la liquidez de los títulos de cupón nominal a largo plazo (los segmentos de 10 a 20 años y de 20 a 30 años). El tamaño máximo actual de 2.000 millones de dólares por operación aumentará a al menos 4.000 millones de dólares por operación.

Este cambio entrará en vigor el 9 de septiembre de 2026 y se mantendrá vigente durante el resto de este trimestre de refinanciación (hasta el 4 de noviembre de 2026).

El agujero fiscal estadounidense se agranda: roza los 1,8 billones de dólares

La noticia se conoce un día después de que la rentabilidad de los bonos a largo plazo en Estados Unidos y en Europa se dispararan a inicios de semana ante temores de una inflación persistente y unos precios en el mercado del petróleo que no dejan de subir.

Este mismo miércoles, hemos conocido que en julio el déficit alcanzó los 432.300 millones de dólares, el peor dato mensual desde marzo de 2021, con lo que el acumulado del ejercicio ya roza los 1,8 billones. Detrás de ese deterioro asoma la factura de la deuda: el pago de intereses sobre los cerca de 40 billones que arrastra el Tesoro le ha costado a Washington alrededor de 1,2 billones de dólares en lo que va de año.