El crecimiento de las relaciones comerciales y económicas entre ambos países se fundamenta en la inversión de 20 billones realizada por el país asiático en territorio africano. Estos recursos irán destinados a mejorar las infraestructuras y el desarrollo de pequeñas y medianas empresas, agricultura e industria.
Cerca de 900 proyectos impulsados por China centran sus esfuerzos en mitigar la pobreza y fomentar la capacidad de desarrollo independiente en África. El país asiático ha sido parte activa de la construcción de grandes proyectos como el tren que une Nairobi y Mombasa, así como de la ampliación de la estación hidroeléctrica de Kariba.
El comercio se mantiene a pesar de la situación que está viviendo la economía internacional. Lo que se traduce en una menor inversión en el continente asiático.