Sin embargo, su consejero delegado, Steve Rowe, que apenas lleva siete semanas al frente de la compañía y que ha renovado a parte de la antigua cúpula, ha reconocido que los resultados son mixtos: Buen comportamiento de su negocio de alimentación y malo el de ropa y productos del hogar. “No estamos satisfechos” ha reconocido Rowe y quiere revertir esta tendencia ya que acumulan una caída de las ventas de ropa durante cuatro años y han tenido que hacer frente a una dura competencia como la que les llega de Primark.
Van a renovar el estilo de su ropa más a menudo, van a reducir los precios en las promociones y van a dotar de más personal en el Reino Unido para revitalizar el negocio. Un plan que ha presentado a través de un comunicado y que no ha convencido a los analistas. Creen que no recoge ninguna sorpresa y que son escasos los detalles que ha anunciado.
En cuanto a la política de dividendos, incrementará la retribución al accionista en un 3,9% hasta 18,7 peniques este año, por debajo de lo esperado.