El 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, es un marco perfecto para conversar con perfiles que encarnan el talento STEM en la administración pública y hoy conversamos con una de ellas como es Aleida Alcaide, ingeniera de telecomunicaciones, funcionaria del cuerpo superior TIC y actual directora general de Inteligencia Artificial en el Ministerio de Transformación Digital y de la Función Pública.
Aleida Alcaide: “La mujer tiene un cerebro hecho para las carreras STEM”
Alcaide lanza un mensaje directo a las jóvenes que dudan sobre su futuro profesional: «La mujer tiene un cerebro hecho precisamente para hacer carreras STEM». Para ella, las capacidades naturales de organización, resolución de problemas y planificación encajan de forma natural con la ingeniería y la tecnología. «No nos tiene que dar nada de miedo entrar en este tipo de carreras», afirma con convicción.
Una trayectoria marcada por el esfuerzo y la autoexigencia
Su historia personal está llena de giros inesperados y decisiones valientes. Confiesa que en la EGB era «la típica que estudiaba el día de antes y sacaba un notable», hasta que un suspenso en Física le cambió la vida: «Fue tal shock que desde ese momento dije: tengo que estudiar, pero totalmente». A partir de ahí, sobresalientes, matrícula de honor y una disciplina férrea.
También recuerda con humor la educación diferenciada de su época: «Las chicas teníamos que hacer costura… y los chicos hacían bricolaje». Una realidad que, como ella misma señala, “espero que ya no esté sucediendo”.
Telecomunicaciones por intuición… y un Erasmus que lo cambió todo
Su elección de carrera fue casi accidental: «Estudié telecomunicaciones sin tener la menor idea de qué narices era eso cuando lo elegí». Pero el destino tenía reservado un punto de inflexión: su Erasmus en Eindhoven. Allí descubrió la investigación aplicada, la colaboración con empresas tecnológicas y la publicación científica: «Me enseñaron a publicar… me enseñaron un mundo que no conocía».
Una personalidad inquieta: deporte, piano y cero huecos en la agenda
Alcaide se define como «hiperperfeccionista» y reconoce que no puede tener «ningún hueco en el día». De ahí su afición al deporte y a las medias maratones, nacida de una anécdota deliciosa: «Me apuntaron a la de 5 km y me sentó tan sumamente mal que dije: a partir de ahora voy a correr yo las medias maratones». También toca el piano, donde su refugio musical es claro: «Claro de luna».
El derecho como complemento imprescindible
Aunque ingeniera, estudió dos años de Derecho en la UNED para comprender mejor la maquinaria administrativa: «Esta organización está basada en normas y Derecho Administrativo». Su objetivo era claro: «Si no sabes qué normas tienes, por mucho que quieras hacer cosas, no vas a poder hacerlas».
Aleida Alcaide: “En en cargos importantes en lo público, se trabaja más que en lo privado”
Sector privado: una experiencia que considera esencial
Antes de entrar en la Administración, trabajó en Telefónica y HP. De esa etapa extrae una lección clave: «Entrar directamente en la Administración sin saber cómo es el sector privado es venir completamente ciego». Conocer ambos mundos, afirma, es imprescindible para diseñar políticas públicas eficaces.
Los primeros pasos como funcionaria: “¿Qué hago yo aquí?”
Su llegada al cuerpo TIC no fue sencilla: «Entré en una unidad de apoyo y no tenía un trabajo asignado». Una situación que, según reconoce, «les pasa a muchos compañeros» y que evidencia la necesidad de mejorar la acogida y la formación inicial en la Administración.
Dirigir la IA en España: “Es un regalo de la vida”
Hoy, como directora general de Inteligencia Artificial, vive un momento histórico: «Estamos en un momento en el que la inteligencia artificial está en la boca de todos». Y añade una reflexión estratégica: «Es importante que esta disrupción no deje a nadie atrás y que la utilicemos para mejorar la situación económica y el estado de bienestar».
Conciliación: un reto mayor en lo público que en lo privado
Aunque la Administración presume de políticas de conciliación, Alcaide es clara: «Cuando llegas a determinados niveles altos, ese concepto de conciliación rompe todos los esquemas». Y añade una comparación contundente: «En lo público se trabaja más que en lo privado en cargos importantes».
Un consejo para opositores: “No vean opositar como tener un trabajo de por vida”
Su mensaje final es una llamada a la vocación: «No vean opositar como una manera de tener un trabajo de por vida, sino como una vía para poder trabajar por nuestro propio país». Y una advertencia: «Lo importante es no caer en las redes de la burocracia».