La escena tecnológica mundial está marcada por inversiones millonarias diarias en inteligencia artificial y grandes movimientos estratégicos de las principales empresas del sector. Para entender este panorama cambiante, Xavier Ferràs, profesor del Departamento de Operaciones, Innovación y Data Science en ESADE, ofrece una visión clara sobre lo que está ocurriendo en este espacio.

¿Hay burbuja en la IA? "Empieza a chocar con sus límites"

Xavier Ferrás (ESADE) analiza el impacto de las inversiones millonarias en inteligencia artificial y el futuro darwinista que espera a las big tech.

El tsunami de la IA choca con la realidad

"La ola de la IA, que yo diría que es un tsunami, está llegando a las rocas", afirma Ferràs, quien explica que esta tecnología disruptiva está comenzando a encontrarse con limitaciones reales: "Está hasta cierto punto chocando con sus límites, unos límites que son, por un lado, la cantidad de datos."

Según el experto, estos límites incluyen la disponibilidad de datos, las restricciones del hardware, los desafíos energéticos y el capital financiero necesario para continuar impulsando el desarrollo. Esto está provocando un proceso de selección natural entre las compañías tecnológicas: "Hay ya un proceso darwinista de selección. Si hasta ahora todas las grandes tech seguían una cierta dinámica común, ahora veremos cómo en cada parte de la costa la ola avanza o definitivamente se estrella."

"Yo creo que no hay burbuja. Yo creo que la IA es la gran tecnología transformadora de nuestra era, mucho más allá, incluso de lo que podemos esperar o de lo que podemos pensar"

Ganadores y perdedores en el panorama tecnológico

El mercado reacciona de manera diferente ante los anuncios de inversiones similares. Mientras Meta recibe aplausos por su plan de invertir 135.000 millones de dólares en superinteligencia, Microsoft sufre en bolsa pese a sus inversiones récord. Ferrás explica esta aparente contradicción: "Hay que ver hasta qué punto una compañía controla realmente sus aplicaciones de inteligencia artificial desde principio a fin y cómo las enfoca y a quién las enfoca."

"Meta está mucho más enfocada a un negocio que también es un negocio clásico, pero que se puede ver muy reforzado por la inteligencia artificial, que es el marketing segmentado a través de sus plataformas"

Respecto al papel de Google en este cambiante panorama, Ferrás se muestra optimista: "Google puede ser el gran ganador. Google tiene la tecnología, tiene el modelo de lenguaje propio, tiene los datos y está empezando a controlar los procesadores. Lo tiene todo y tiene el mercado."

El experto recuerda que la compañía empezó tarde en la carrera de la IA generativa, pero esto es comprensible dado su tamaño: "Los grandes líderes tienen un coste reputacional cuando intentan lanzar una tecnología que todavía está inmadura. Suele ser una startup la primera que se atreve a lanzar algo radicalmente nuevo."