La inteligencia artificial se ha convertido en una herramienta capaz de acelerar avances científicos, pero también plantea nuevos riesgos. Una startup biotecnológica quiere adelantarse precisamente a una futura amenaza biológica desarrollada con ayuda de inteligencia artificial.
Según The Wall Street Journal, Red Queen Bio está utilizando IA para diseñar anticuerpos capaces de combatir nuevos patógenos antes de que lleguen a convertirse en una amenaza real. La compañía trabaja con modelos de inteligencia artificial para generar posibles tratamientos y posteriormente los lleva al laboratorio para producirlos y comprobar su eficacia.
Detrás de Red Queen Bio están los emprendedores Hannu Rajaniemi y Nikolai Eroshenko, que comenzaron a plantearse este escenario ante el rápido desarrollo de las capacidades de la inteligencia artificial.
El punto de partida de esta startup es que si los sistemas de IA continúan mejorando su capacidad para trabajar con información biológica, también podrían aumentar las posibilidades de utilizarlos con fines maliciosos. Por lo que Rajaniemi y Eroshenko decidieron explorar la otra cara de esa tecnología, la de emplearla para desarrollar defensas con la misma velocidad.
La compañía busca diseñar anticuerpos contra patógenos novedosos, incluso antes de que aparezcan. Para ello combina modelos de inteligencia artificial con experimentación biológica en laboratorio. De hecho, Red Queen Bio cultiva células para producir y probar los diseños de anticuerpos generados durante el proceso.
Una nueva frontera para la inteligencia artificial
El proyecto refleja un cambio importante en la industria tecnológica. La carrera de la IA ya no se limita a los grandes modelos de lenguaje, los chips o los centros de datos. La biotecnología se está convirtiendo en uno de los grandes campos de aplicación de esta tecnología.
La compañía fue creada en 2025 por los dos emprendedores, procedentes de HelixNano, y ha planteado su estrategia alrededor de lo que denomina una defensa biológica capaz de avanzar al ritmo de las capacidades de la inteligencia artificial. Red Queen Bio ha recibido financiación inicial liderada por OpenAI.
La cuestión de fondo va mucho más allá de una nueva startup biotecnológica. La inteligencia artificial puede acelerar el descubrimiento de nuevos medicamentos, pero también puede modificar el perfil de determinados riesgos biológicos.
Por eso Red Queen Bio intenta jugar una carrera contrarreloj en la que utilizar la IA para construir hoy las defensas que podrían ser necesarias frente a las amenazas biológicas del futuro.