Aproximadamente el 11% de la población adulta de Estados Unidos utiliza activamente medicamentos para adelgazar como Ozempic, Wegovy o Mounjaro. Un tratamiento que no es nada barato, ya que su precio oscila entre los 350 y los 1.400 dólares al mes. Esto hace que sus consumidores quieran ahorrar dinero y están surgiendo ya los primeros beneficiados.
Zapateros, sastres y tiendas de segunda mano están engordando gracias a la fiebre por la delgadez. Durante el último año, los especialistas en reparación de artículos de cuero han registrado un fuerte aumento de la demanda debido a la rápida pérdida de peso de sus clientes. Se les pide que acorten cinturones y que ajusten correas de zapatos y bolsos a los nuevo cuerpos, un negocio que está creciendo a tasas de dos dígitos interanuales.
Alrededor del 80% de los consumidores de estos medicamentos espera una media de seis meses antes de comprar prendas nuevas y son reacios a renovar por completo su armario porque existe la posibilidad de recuperar peso.
Quieren apretarse el cinturón en más de un sentido, por lo que las cadenas de descuento, las tiendas de segunda mano y las plataformas de reventa de ropa están también ganando popularidad. Lo que más distingue a este fenómeno Ozempic de otros factores que impulsan los negocios es “la escala y la velocidad”.
Las aerolíneas también ganan
Y no son los únicos beneficiados… Las aerolíneas también se llevan su trozo del pastel. Y es que cuando los pasajeros bajan de peso, los aviones consumen menos combustible y, por tanto, se ahorraría costes. Según un informe publicado por Jefferies, si cada pasajero de United Airlines perdiera 4,5 kilos, la aerolínea podría ahorrar unos 80 millones de dólares al año en combustible.
Pero al igual que hay negocios que se están beneficiando del auge de Ozempic, hay otros que se están viendo perjudicados. Heineken ha advertido a los pubs y bares del Reino Unido del impacto que están teniendo estos medicamentos en el sector, ya que reducen la apetencia y la tolerancia al alcohol.
Ante este escenario, la compañía ha aconsejado a la hostelería que se adapte con fórmulas que pasan por ofrecer medias pintas, opciones sin alcohol o de baja graduación y raciones pequeñas para acompañar las consumiciones.