El sector energético español atraviesa lo que los expertos denominan "la tormenta perfecta", un escenario que está llevando a numerosas empresas del sector a situaciones de insolvencia y concurso de acreedores. Esta crisis se debe a la confluencia de tres factores críticos que han convertido al sector en un auténtico laberinto para los operadores y del que hablan Víctor Illueca, Gerente del Área de Reestructuraciones e Insolvencia en RSM, Horst Hölderl, Socio del Área de Reestructuraciones e Insolvencias y M&A en RSM, y Director de la Oficina de RSM en Valencia, Javier Ruiz, Director Gral. Negocio Grandes Cuentas de Surus, Beatriz Alonso, Directora Sostenibilidad de Surus, Alicia Tabanera, abogada del departamento de insolvencias de Surus y Daniel Barrientos, Responsable Departamento Inmuebles de Surus:
Los tres pilares de la crisis energética
Según Horst Hölderl, socio del área de reestructuraciones e insolvencias de RSM y director de la oficina de Valencia, la situación actual se explica por tres elementos fundamentales. En primer lugar, la alta dependencia regulatoria que caracteriza a este mercado absolutamente regulado, tanto en la retribución como en los costes que deben afrontar los operadores.
El segundo factor es la volatilidad extrema de los precios del gas y de la electricidad, especialmente agravada a raíz de la guerra de Ucrania en 2022 y que ahora se ve acrecentada con el conflicto de Oriente Medio. Finalmente, las estructuras financieras de muchas de estas compañías se encuentran altamente apalancadas, con inversiones planificadas a largo plazo de 10, 15 o 20 años que se realizaron evaluando escenarios estables de futuro.
La cogeneración: una tecnología eficiente en crisis regulatoria
Víctor Illueca, gerente del área de Reestructuraciones e Insolvencias en RSM, detalla que el sector de la cogeneración viene esperando durante muchos años una ampliación del periodo de vida de las instalaciones. Estas plantas, que datan de finales de los años 90 y 2000, tienen una duración de 15 a 20 años y han estado esperando cuatro o cinco años las subastas para ampliar su vida útil.
"La incertidumbre, como todos sabemos, es lo que aleja a los inversores precisamente de proponer mayor inversión y hacer esos cambios que necesitan esas plantas para ser todavía más eficientes", señala Illueca.
Beatriz Alonso, directora de sostenibilidad de Surus, explica que la cogeneración es una tecnología que produce electricidad y calor útil para la industria, aprovechando más del 90% de la energía que produce, mientras que la energía eléctrica convencional aprovecha solo la mitad. "Por eso se dice que es tan eficiente y es un rasgo de competitividad para el sector industrial", destaca.
Escucha el podcast con el análisis completo a continuación:
Con Víctor Illueca, Gerente del Área de Reestructuraciones e Insolvencia en RSM; Horst Hölderl, Socio del Área de Reestructuraciones e Insolvencias y M&A en RSM, y Director de la Oficina de RSM en Valencia; Javier Ruiz, Director Gral. Negocio Grandes Cuentas de Surus; Beatriz Alonso, Directora Sostenibilidad de Surus; Alicia Tabanera, abogada del departamento de insolvencias de Surus; y Daniel Barrientos, Responsable Departamento Inmuebles de Surus.
El impacto de los cambios regulatorios
La situación actual de la cogeneración se remonta a los cambios regulatorios introducidos en 2013-2014 con efectos retroactivos. Estos cambios supusieron que 200 plantas de las 600 existentes pararan su actividad. Mientras que en el pasado la cogeneración representaba el 15% de la producción de energía de España, actualmente solo supone el 6% del mix energético.
"A partir de los años 2000 es cuando se introducen ya energías renovables, el ciclo combinado y a partir de ese momento se deja de apostar por la cogeneración y se apuesta más por este tipo de energías alternativas", explica Alonso.
La experta también menciona el impacto de la Ley 7/2022 de Gestión de Residuos y Suelos Contaminados, que ha obligado a estas empresas a realizar operaciones que antes no hacían, incrementando significativamente sus costes operativos en un momento de especial vulnerabilidad financiera.
Gestión de activos complejos y pasivos ambientales
Javier Ruiz, director general de negocio de grandes cuentas de Surus, destaca que cuando se para una planta, quedan activos complejísimos: "equipos que pueden tener productos remanentes que pueden ser químicos, tuberías que están vacías pero no están inertizadas, residuos peligrosos mal inventariados. Te puedes encontrar el famoso pasivo ambiental de la contaminación de los suelos".
La crisis no afecta únicamente a un tipo específico de empresa. Según los expertos, se pueden encontrar desde plantas de cogeneración construidas para servicio de industrias específicas en sectores como el cerámico en Castellón, la fabricación de ladrillos o el alimentario, hasta grupos empresariales centrados fundamentalmente en la producción de energía con 15, 16 o 20 plantas de cogeneración.
Cuando estas empresas llegan al concurso de acreedores, los administradores concursales se enfrentan a retos únicos. Daniel Barrientos, responsable del departamento de insolvencias de Surus, explica que se encuentran con empresas que pueden tener múltiples compañías, no solo inversiones en España sino en Francia, Chile y otros países. Alicia Tabanera, abogada del departamento de insolvencias de Surus, advierte sobre la importancia de estar bien asesorado: "un error técnico en una planta puede acabar en una responsabilidad penal". La línea entre la responsabilidad de la empresa y la del administrador concursal es especialmente delicada en estos procesos.