La Comisión Europea anunció ayer la suspensión de la ayuda de 125 millones de euros para paliar el efecto del veto ruso en el mercado agroalimentario, por dudar de las cifras enviadas por algunos países, como Polonia. Según el portavoz de Agricultura, Roger Waite, la Comisión ha recibido reclamaciones cuestionables y ahora trata de diseñar un plan más específico. También explicó que las peticiones de algunos países superan la media anual de exportaciones de la Unión Europea.