A pesar del avance de la biometría y la inteligencia artificial, las contraseñas mantienen su relevancia como elemento fundamental de la ciberseguridad. Hervé Lambert, Global Consumer Operations Manager de Panda Security, explica que "aunque la biometría y la IA están avanzando, las contraseñas siguen siendo nuestra primera línea de defensa".
El experto destaca que "en el probablemente cerca del 90% de los sistemas necesitamos una contraseña". Aunque reconoce que la biometría, ya sea facial o de huella dactilar, resulta cómoda, advierte que "no es infalible, se puede falsificar. Podemos utilizar moldes, Deepfakes, y podemos utilizar la IA, evidentemente".
Hervé Lambert, de Panda Security, analiza la vigencia de las contraseñas en la era de la inteligencia artificial.
La universalidad de las contraseñas frente a las nuevas tecnologías
Lambert subraya una ventaja crucial de las contraseñas tradicionales: "Las contraseñas son universales, funcionan en cualquier sistema, desde el banco hasta el router de casa". Esta característica las mantiene vigentes cuando "no todos los dispositivos además soportan estos nuevos sistemas" de autenticación biométrica.
El panorama actual muestra que, tras quince años de predicciones sobre su desaparición, "a día de hoy, mayo 2026, seguimos utilizando las contraseñas". Sin embargo, su papel ha evolucionado hacia "capas adicionales de seguridad como la autenticación multifactor".
Según datos que cita Lambert, Microsoft indicó en 2023 que "si pusiéramos filtros multifactor, autenticación multifactor, el 99,5% de los ataques a cuentas se podrían bloquear".
La complejidad creciente de los requisitos para crear contraseñas genera lo que Lambert denomina "fatiga de contraseñas". El experto revela un dato personal revelador: "205 servicios tengo en mi gestor de contraseña, 205 contraseñas distintas que tienen que cumplir con unas reglas de mínimos".
Esta situación lleva a los usuarios a cometer "errores súper comunes como reutilización de contraseñas, como utilizar contraseñas que son completamente predecibles". Lambert alerta sobre un dato preocupante: "123456 todavía es la contraseña más utilizada en el mundo, y mira, ni te cuento Password también".