Jose Luis Arranz cierra así un año en el que ha recibido el premio Dircom 2016 y que pone también fin a su paso por Samsung. Por delante tiene el reto de acompañar a la presidenta de HP, Helena Herrero, para volver a colocar la compañía en lugares de privilegio, no solo de resultados, sino de imagen de marca. La compañía había padecido en exceso su marcha en 2012 y ahora recupera a uno de sus puntales históricos para afrontar un proyecto de relanzamiento total de la enseña. Vuelve como persona de confianza de la presidenta y con hilo directo para toda la gestión de la comunicación de la marca.
Samsung, por su parte, mantendrá su estructura actual, basada en Francisco Hortigüela, que tomará todo el poder de comunicación de la compañía. Se encargará de hacer de Director de Relaciones con los medios y Comunicación, una pata que estaba hasta el momento bajo la dirección de Jose Luis Arranz, dejando en manos de Francisco Hortigüela únicamente la de RSC y Marketing. Esta bicefalia se acaba y tendrá la labor de poner en marcha, en 2017, una transición global de Samsung tras un 2016 muy complicado. Falta ver cómo afrontará el nuevo modelo de Note 7: o con pérdida de marca o con coste reputacional en el futuro Note 8.
Jose Luis Arranz toma la decisión de ponerse en la cabeza de HP en un momento crucial para la compañía, que debe implementar, de nuevo, una estrategia de comunicación que le coloque como el gran fabricante para la empresa y para los consumidores en multitud de productos básicos del día a día.