El presidente Donald Trump ha seleccionado a Kevin Warsh para convertirse en el 17º presidente de la Reserva Federal, asumiendo el mando una vez que el ciclo de Jerome Powell concluya en mayo.

Warsh no es un desconocido en los pasillos del poder; su perfil es el de un técnico experimentado que ya estuvo en la terna para el Tesoro y para la propia Fed en años anteriores.

Trayectoria y formación de élite

Nacido en Albany en 1970, Warsh cuenta con un currículum académico impecable: graduado de Stanford y doctor en leyes por Harvard. Su carrera despegó en Wall Street, específicamente en el área de fusiones y adquisiciones de Morgan Stanley, antes de trasladarse a la esfera pública como asesor económico del presidente George W. Bush.

A la temprana edad de 35 años, Warsh hizo historia al convertirse en el integrante más joven de la Junta de Gobernadores de la Fed en 2006. Aunque en ese momento no era una figura pública prominente, su conocimiento profundo de los mercados fue vital para navegar el colapso financiero de 2008.

Un perfil con conexiones poderosas

Más allá de su carrera técnica, Warsh posee un perfil social y económico de alto nivel:

Evolución de su pensamiento económico

Tras renunciar a la Fed en 2011 por discrepancias con la compra masiva de bonos, Warsh se refugió en la academia (Hoover Institution y Stanford) y en consejos de administración privados.

Recientemente, su postura ha mostrado un giro estratégico:

El reto por delante: Aunque Warsh aporta un equilibrio entre la academia, el sector privado y la experiencia en crisis, su cercanía con el Ejecutivo plantea interrogantes sobre la futura independencia de la Reserva Federal, un tema que los mercados vigilarán con lupa.