Mercer, la firma global de asesoramiento e inversión, mantiene una posición clara sobre el papel de la tecnología en el sector financiero. Según Romualdo Trancho, responsable de Ventas, Soluciones de Inversión y Servicios OCIO en Mercer España, aunque la inteligencia artificial transformará muchos procesos, "la decisión final va a seguir siendo principalmente humana".

Escucha la entrevista completa en el siguiente podcast en Mercado Abierto:

Entrevista de fondos | Mercer España

Hablamos con Romualdo Trancho, responsable de Ventas, Soluciones de Inversión y Servicios OCIO en Mercer España

Una historia de casi 80 años al servicio del inversor institucional

Mercer nació en Canadá en los años 40 "mejorando el bienestar financiero de los empleados de nuestros clientes, asesorando a planes de pensiones de empleo", explica Trancho. La compañía, que desde 1959 forma parte del grupo Marsh McLennan, se ha convertido en "el primer asesor de inversiones en el mundo con unos activos bajo asesoramiento por encima de los 17 trillones de dólares", que el propio experto equipara a 17 o 18 veces el PIB español.

La firma opera en tres grandes líneas de negocio: consultoría de inversiones, selección de gestores con un equipo de 230 analistas que cubren "75.000 estrategias de aproximadamente 12.000 gestores en todo el mundo", y gestión delegada con "casi 700 mil millones de dólares" bajo gestión.

Riesgos geopolíticos y complacencia del inversor

Trancho identifica dos riesgos principales en el panorama actual. Desde el punto de vista de mercados, "el riesgo que vemos en el corto plazo es todo lo relacionado con la geopolítica", mientras que para el inversor, "el riesgo más acuciante que vemos ahora es el riesgo de complacencia" debido a la abundante liquidez existente.

Respecto a la sostenibilidad, el directivo considera que "estamos entrando en una fase de pragmatismo", alejándose de las modas para centrarse en "un interés real" por parte de family offices, fundaciones y compañías de seguros que buscan "un retorno sostenible o de inversiones de impacto". Sobre los riesgos de la Inteligencia Artificial, Romualdo es tajante y pese a tener claro que ayudará a automatizar ciertas herramientas, tiene claro que "el factor humano" seguirá siendo decisivo.