El “99% del tráfico de Internet podría verse afectado por conflictos entre Irán y Estados Unidos” porque “Irán amenaza con cortar cables submarinos”. Seguro que lo han oído estos días afirmaciones similares. ¿Qué hay de cierto? ¿Podría el mundo quedarse sin internet?
Es posible que lo hayan escuchado estos días: Una supuesta amenaza de Irán de cortar los cables submarinos que atraviesan el estrecho de Ormuz afectaría a la conexión a internet a nivel global. ¿Qué hay de cierto?
Vamos por partes. Y es que, sí, aunque hoy parezca que vivimos en un mundo completamente inalámbrico, la realidad es que el Internet que tenemos en casa depende de más de 1.000 millones de metros de cables submarinos.
Esos cables transportan entre el 95% y el 99% del tráfico internacional de datos e internet. Pero no, no todo ello pasa por el estrecho de Ormuz.
Hay cables cruzando el Atlántico y el Pacífico, hay cables que salen desde Portugal y España y rodean toda África… el mundo entero está cableado bajo el agua. Entonces, ¿qué pasaría si hay algún tipo de ataque a los cables que pasan por el estrecho de Ormuz?
La clave: La ruta Atlántica
Se estima que entre el 17% y el 30% del tráfico de Internet global fluye por las rutas que atraviesan el Estrecho de Ormuz y el Mar Rojo. Un corte masivo sí provocaría una bajada en la velocidad y estabilidad de la red en Asia, África y también Europa.
Pero la ruta Atlántica, entre Estados Unidos y Europa, es la más utilizada del mundo y la que tiene mayor capacidad. Supone entre el 50% y el 65% del tráfico internacional que recibe Europa.
En cambio, las estimaciones de lo que recibe el Viejo Continente a través de Ormuz están entre un 20 y un 35%. Los más afectados serían los países de esa región.
¿Se notaría la caída en Europa? Sí. Pero no sería un apagón total de internet. Y, en cualquier caso, no hay confirmación oficial de esas supuestas amenazas por parte de Irán.