“Desde que entré en la Audiencia Nacional me he visto perseguido porunos y por otros para tratar de achantarme” afirma el que fuera juez de la Audiencia Nacional e instructor del caso Kitchen, Manuel García Castellón, en una entrevista para el `Ni Blanco ni Negro` de El Balance. “Ya me lo avisaron -señaló- cuando acepté la plaza”. Con estas palabras serefería el magistrado al hecho de que se haya conocido que su nombre aparece en varias ocasiones en conversaciones de los investigados en el llamado ‘caso Leire’, razón por la que ha solicitado personarse en la causa como acusación particular.
Para García-Castellón “el juez Pedraz es un juez muy profesional que ha actuado en defensa de la democracia y eso es lo que se quiere llenar defango” en referencia a las críticas al juez por parte de algunos políticos y medios de comunicación. En este sentido, ha querido también “rendir tributo a la UCO -Unidad Central Operativa de la Guardia Civil- por la campaña de ataques contra ellos… Es el corazón del Estado contra el corazón del Estado” ha señalado, para identificar esos ataques a la UCO.
¿Existe el lawfare?
En este sentido ha rechazado que todo lo que se esta conociendo responda a una campaña de lawfare: “¿Es que alguien piensa que hay un grupo de jueces reunidos en una cueva para ir contra el poder? Es infantil pensar eso. Y sobre algunas instrucciones muy cuestionadas como las que afectan al hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, o a su esposa, Begoña Gómez, señala que “el juez que investiga esta sometido a tantos controles que es muy difícil que pueda hacer una barbaridad sin caer en un delito de prevaricación”.
También se ha referido a la necesidad de mejorar la independencia del poder judicial: “El Consejo del Poder Judicial está tomado por lo partidos políticos, es el arma de la independencia judicial y debería poder salir a defenderla”, pero no es así, insiste. Por eso reclama que el CGPJ “sea elegido por los jueces. Este sistema no funciona”, concluye.