Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo, que se celebran hasta el 22 de febrero, han colocado nuevamente en el centro del debate la relación entre el deporte y la sostenibilidad. Si bien los organizadores italianos aseguran haber planificado el evento considerando el impacto medioambiental, diversas voces críticas señalan contradicciones en su implementación.
¿Cómo estas citas deportivas aspiran a generar el menor impacto medioambiental posible? Lo hablamos con Manuel Parga, director de sostenibilidad, marketing y RRHH del Comité Olímpico Español.
¿Juegos Olímpicos realmente sostenibles?
La construcción de nuevas infraestructuras específicas para estos Juegos ha generado controversia: dos nuevos saltos de esquí en Trento, un estadio de hockey sobre hielo en Milán, una pista de bobsleigh y un teleférico en Cortina, además de embalses para alimentar máquinas de nieve artificial. Particularmente cuestionada ha sido la construcción de la pista de bobsleigh, realizada contra el criterio del propio Comité Olímpico Internacional (COI), que recomendó utilizar instalaciones existentes en Austria o Suiza.
Ante estas críticas, Manuel Parga, director de Sostenibilidad, Marketing y Recursos Humanos del Comité Olímpico Español (COE), defiende que "el principio de la sostenibilidad es un pilar básico en el Movimiento Olímpico Internacional" y asegura que "el 90% de las sedes son existentes o temporales" en Milán-Cortina.
"Lo que no se hace ya más en el Movimiento Olímpico es desarrollar unos Juegos y que luego queden elefantes blancos que no se puedan gestionar y no se puedan utilizar", explica Parga, quien considera que infraestructuras como el telecabina "no se hacen para los Juegos, se hacen con motivo de los Juegos para dar un mejor servicio y luego quedan como legado".
La estrategia pionera del Comité Olímpico Español
El COE se enorgullece de ser "el primer comité olímpico del mundo en empezar a aplicar a sus operaciones internas y externas una clara estrategia de sostenibilidad", iniciativa que comenzó en 2017 tras los Juegos de Río 2016. Esta estrategia se alinea con la Agenda 2030 y abarca los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible.
"Nosotros los objetivos de desarrollo sostenible los separamos en medioambientales, sociales y de gobernanza/económicos, y tocamos los 17 objetivos de desarrollo sostenible", detalla Parga. La estrategia cuenta con 13 líneas de actuación que incluyen movilidad sostenible, uso eficiente de energía, reducción de residuos, gestión del agua, gobernanza, igualdad de género e inclusión.
Entre las iniciativas desarrolladas por el COE destacan el Sello de Evento Deportivo Sostenible, que certifica eventos como la Maratón de Valencia; una calculadora de huella de carbono; modelos de compensación; y cursos de formación a técnicos en sostenibilidad.