El mercado tecnológico nos acaba de demostrar que invertir miles de millones de dólares en inteligencia artificial ya no es suficiente para convencer a los inversores. Alphabet, la matriz de Google, se desploma cerca de un 10% en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street tras presentar unos resultados que reavivan las dudas sobre el coste de su estrategia de inteligencia artificial. En el lado contrario, Microsoft sale reforzada gracias al crecimiento de su negocio en la nube y a su capacidad para generar efectivo.
La diferencia entre ambas compañías se concentra en una cifra especialmente relevante para los inversores: el free cash flow, o flujo de caja libre. Este indicador mide el efectivo que queda disponible para una empresa después de atender sus inversiones de capital y permite evaluar hasta qué punto su negocio genera dinero para financiar su crecimiento, reducir deuda o remunerar a los accionistas.
El flujo de caja libre de Google, en números rojos
Alphabet ha registrado un flujo de caja libre negativo de aproximadamente 9.070 millones de dólares en el trimestre. El dato supone una señal de alarma para el mercado, que empieza a exigir resultados tangibles a las enormes inversiones que las grandes tecnológicas están realizando para competir en inteligencia artificial.
La cifra contrasta con el crecimiento de los ingresos. Alphabet ha alcanzado unos 127.600 millones de dólares de facturación trimestral, un 25% más, pero el aumento de los ingresos no ha sido suficiente para disipar las preocupaciones sobre el consumo de efectivo y las perspectivas de rentabilidad.
El negocio publicitario de Google también está bajo presión. Los ingresos por publicidad en búsquedas se sitúan en torno a los 82.000 millones de dólares, por debajo de las expectativas del mercado. Esta división es fundamental para Alphabet, ya que constituye uno de los principales motores de su modelo de negocio.
Al mismo tiempo, la compañía está acelerando sus inversiones en centros de datos, infraestructura informática y capacidad de procesamiento para desarrollar sus modelos de inteligencia artificial. El gasto de capital supera los 51.000 millones de dólares en el trimestre, mientras la dirección anticipa nuevas necesidades de inversión de cara a 2027.
Google Cloud mantiene un fuerte crecimiento, pero el mercado quiere saber cuánto efectivo necesitará Alphabet para sostener esa expansión y cuándo empezará a rentabilizar plenamente el esfuerzo inversor.
Microsoft convence con Azure y un flujo de caja positivo
Microsoft presenta una fotografía muy diferente. Su negocio de computación en la nube, Azure, crece un 48%, hasta superar los 33.000 millones de dólares, según las cifras del periodo. Este avance confirma la fortaleza de la demanda de servicios de infraestructura y herramientas vinculadas a la inteligencia artificial.
Además, Microsoft genera un flujo de caja libre positivo de aproximadamente 18.600 millones de dólares. Esta capacidad para seguir produciendo efectivo mientras invierte en inteligencia artificial ayuda a tranquilizar a los accionistas y refuerza la percepción de que la compañía puede convertir la demanda tecnológica en un negocio rentable.
La diferencia no significa que Microsoft esté al margen de los riesgos asociados al gasto en inteligencia artificial. También necesita realizar enormes inversiones para ampliar su capacidad de computación y atender la demanda de sus clientes. Sin embargo, el crecimiento de Azure y la generación de caja ofrecen al mercado una señal de mayor visibilidad sobre la evolución de su negocio.
¿Por qué cae Google en bolsa mientras Microsoft convence?
La reacción bursátil refleja un cambio en las prioridades de los inversores. Durante los últimos años, el mercado ha premiado a las grandes tecnológicas por su capacidad para desarrollar modelos de inteligencia artificial, construir centros de datos y ampliar su infraestructura. Ahora, la atención se desplaza hacia la rentabilidad de esas inversiones.
En el caso de Alphabet, la combinación de un flujo de caja libre negativo, un gasto de capital elevado y unas expectativas exigentes sobre el negocio publicitario alimenta las dudas sobre el retorno de la inversión. Microsoft, por su parte, encuentra respaldo en el crecimiento de Azure y en una generación de efectivo que permite sostener parte de su expansión.
El flujo de caja libre es especialmente importante en este contexto porque una empresa puede aumentar sus ingresos y sus beneficios contables mientras consume grandes cantidades de efectivo para financiar nuevas inversiones. Por eso, los inversores no solo analizan cuánto venden las compañías tecnológicas, sino también cuánto dinero conservan después de pagar la factura de su crecimiento.