El mercado energético global atraviesa un momento de disrupción sin precedentes debido al conflicto que afecta al estrecho de Ormuz, según explica Natalia Luna, analista sénior de investigación temática en Columbia Threadneedle Investment. "Estamos ya en un momento de disrupción global. Es un tema serio", declara la experta en la Entrevista Capital con Luis Vicente Muñoz.

El estrecho de Ormuz desata una disrupción energética global sin precedentes

Natalia Luna advierte que el conflicto puede llevar a una "repricing del riesgo geopolítico" en el mercado energético mundial.

La importancia estratégica de esta zona marítima resulta crucial para entender la magnitud del problema. "El 20% del consumo del petróleo pasa por ese estrecho, el 20% de gas natural", detalla Luna. Además, "los países del Golfo exportan a través de ese estrecho el 80% de exportaciones de petróleo que van a Asia. Países como China, Japón, India y Corea".

Las consecuencias inmediatas se reflejan en infraestructuras clave dañadas. "La mayor planta de gas natural que está en Qatar está cerrada y otras infraestructuras de Irán han sido destruidas", señala la analista. Esta situación explica "este aumento en precios de petróleo del 40%, de gas al 75% y luego de productos como el diésel también han doblado".

Repercusiones a largo plazo más allá del conflicto

Sin embargo, Luna advierte que las implicaciones trascienden la duración del conflicto actual. "Independientemente de cuándo y cómo se vaya a resolver el conflicto que esperamos que sea pronto, creo que puede haber repercusiones que lleven a mantener precios del petróleo altos por más tiempo".

La razón fundamental radica en un cambio de percepción del riesgo. "El mercado energético veía que el estrecho de Ormuz era clave para el funcionamiento del mercado energético global, pero se veía bastante improbable que fuera atacado y de hecho no hay ningún precedente", explica. "Esto ha demostrado que era improbable. Pero es totalmente posible y así ha pasado".

Esta nueva realidad puede provocar "una repricing del riesgo geopolítico que está asignado al mercado energético". Como consecuencia, "muchos países, sobre todo los que son más dependientes de energía, pueden decidir vamos a aumentar nuestras reservas para no estar sujetos y más vulnerables a periodos o hechos como esto".