Hay que tener en cuenta que estas cifras pueden estar distorsionadas por los festivos del Año Nuevo Lunar cuando muchos negocios cierran durante este periodo y se reducen las operaciones. En términos denominados en yuanes, las exportaciones chinas cayeron un 20,6% y las importaciones se debilitaron un 8%. Esta contracción se explica por la mayor reducción de las exportaciones que de las importaciones, que rompe la tendencia de los últimos meses.
En enero las exportaciones bajaron un 6,6 % y las importaciones, un 14,4 %, por lo que la mayor caída de los intercambios apunta a un debilitamiento de la demanda mundial de bienes chinos, agravada por el efecto estacional.
En los dos primeros meses de 2016, los intercambios de China con sus tres principales socios comerciales, la Unión Europea, Estados Unidos y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, descendieron un 9,7%, un 12,2% y un 14,9% respectivamente.
El Ministro de Comercio de China, Gao Hucheng, dijo el mes pasado que confiaba en que las condiciones comerciales de China podrían estabilizarse y mejorar este año. China reconoce que se enfrenta a una dura batalla para mantener la economía creciendo al menos un 6,5% en los próximos cinco años, mientras lucha por crear más puestos de trabajo y reestructura las empresas estatales.