Arabia Saudí está preparada para recortar su bombeo a los bajos niveles de principios de este año si Irán accede a congelar su producción en los 3'6 millones de barriles por día actuales.
La propuesta supone un cambio en la estrategia de Arabia Saudí, que en 2014 lideró un cambio en la política de la OPEP al negarse a reducir la producción para impulsar los precios, defendiendo así su cuota de mercado frente a sus productores rivales.
Los miembros de la OPEP se reunirán en Argelia el próximo 26 de septiembre en el marco del Foro Internacional de Energía, incluida Rusia, que no forma parte de la organización.