La OPEP ha decidido en su cuarta reunión desde la salida de Emiratos Árabes Unidos en mayo aumentar la oferta en otros 188.000 barriles diarios a partir de septiembre. Con este movimiento, la alianza completa, al menos sobre el papel, la reversión de dos de las tres capas de recortes que aplicó en 2023, tras haber sumado ya unos 940.000 barriles diarios desde que estalla la guerra en Oriente Medio el pasado 28 de febrero.
Roberto Gómez-Calvet, profesor del Área de Empresa de la Universidad Europea de Valencia y experto en suministro energético, explica que este sexto incremento consecutivo representa "una voluntad por dar servicio en el mercado y una voluntad por normalizar la situación de suministro de petróleo". Sin embargo, el experto señala un problema fundamental: "Ya no es aumentar, sino distribuir".
Según Gómez-Calvet, la mayor parte de los países de la OPEP están por debajo de las cuotas de producción de suministro que han pactado debido a "dificultades logísticas para poder exportar el petróleo que les gustaría producir". La situación permanece en vilo por la guerra que no acaba de tranquilizarse, aunque existen noticias de que Estados Unidos anuncia una nueva tregua y se ve con buenos ojos que puedan llegar a un acuerdo en la paralización del desarrollo nuclear de Irán.
Aquí tienes la entrevista con Roberto Gómez-Calvet, profesor del Área de Empresa de la Universidad Europea de Valencia y experto en suministro energético
El profesor del Área de Empresa de la Univ. Europea de Valencia, Roberto Gómez-Calvet analiza el incremento anunciado y los obstáculos logísticos de la alianza
El impacto de Trump y los daños en infraestructuras
El profesor destaca que "las palabras de Trump tienen efecto en las dos direcciones: cuando dice que va a atacar, el mercado lo reconoce, y cuando hay un atisbo de tranquilidad, el mercado también vuelve a reconocer esa situación". Los futuros han bajado del orden de un 5% para los próximos meses, aunque esta guerra está llena de subidas y bajadas.
En estos momentos preocupa el Estrecho de Ormuz y el Estrecho del Mar Rojo, las dos arterias principales del petróleo que están dañadas y que no están permitiendo que fluya el petróleo que muchos países de esa zona están deseosos y en necesidad de recuperar. Gómez-Calvet advierte que "la mayor preocupación que están transmitiendo los países productores es que esos daños va a costar tiempo recuperarlos", ya que "se están atacando zonas costeras donde se produce la carga de los barcos".
El papel protagonista de Rusia
Respecto a Rusia, que junto con Arabia Saudí lidera la OPEP+, el experto señala que "está viendo cómo esta guerra le beneficia, porque está haciendo que las presiones que tenía para exportar su petróleo se están liberando". Rusia está teniendo un papel protagonista en la alianza "porque está haciendo valer su capacidad para poder estabilizar precios y que no suban tanto", aunque siguen teniendo precios por debajo de los que se están cotizando en los mercados internacionales.
La salida de Emiratos Árabes Unidos en mayo representa "una brecha en esos acuerdos", pero Gómez-Calvet considera que sigue siendo "una asociación fuerte y que es consciente de que tienen que entre ellos pactar y no ir por libre".
Perspectivas de precios y próximas reuniones
Ante el riesgo de un posible desplome de precios si se logra aumentar la producción, el profesor descarta esta posibilidad: "Desplome tendría que haber una sobreproducción que no se da". Explica que Estados Unidos, el país más importante en producción, tiene "un precio de producción mucho más alto que toda la zona del Golfo Pérsico" debido al fracking.
Gómez-Calvet identifica tres escenarios posibles: que la guerra se tranquilice, que continuemos como estamos, o que la guerra se agrave. "En estos momentos parece que hay esperanzas del primero", lo que permitiría que los precios volvieran a tener los umbrales de 60 o 70 dólares que tuvieron en el pasado. La OPEP está "un poco en standby, a la espera de a ver cómo evoluciona" el conflicto, sin tomar grandes decisiones en su última reunión.
Respecto al impacto en los consumidores, el experto recuerda el dicho popular de que "el petróleo sube con un susto y baja con tranquilidad", señalando que "la tranquilidad no se ha transmitido a los mercados". Los precios en las estaciones de servicio siguen estando con niveles muy altos a pesar de los intentos gubernamentales por reducir el IVA y hacer más asequible este factor para que la inflación vuelva a niveles razonables.