Por su parte el Banco de Inglaterra termina el año 2017 manteniendo los tipos de interés en el 0,50%. Una decisión esperada por el consenso del mercado y tras obtener 9 votos a favor y ninguno en contra.
Por otro lado, el organismo que preside Mark Carney también mantiene en 10.000 millones de libras el programa de compra de deuda de empresas financiado con la emisión de reservas del banco central, así como de continuar con el programa de 435.000 millones de libras de compra de bonos soberanos.
Esta decisión del organismo monetario se produce tan sólo un mes y medio después de que la entidad elevara el precio del dinero en 25 puntos básicos con el objetivo de poner freno a la preocupante evolución de la inflación en plenas negociaciones sobre el brexit.
Sin embargo, a pesar del movimiento, Reino Unido no ha logrado poner freno al incremento de la inflación, que en noviembre alcanzó el nivel más alto de casi seis años, por encima del 3%. En la reunión anterior, Carney ya especificó que esperan que el IPC disminuya el próximo año.