Este clima ha impactado en las principales viñas de Europa, la mayor zona de producción de vino del mundo.
Se espera que sus tres mayores productores, Italia, Francia y España, registren un desplome importante. En Italia, la producción caerá un 23%; en Francia, un 19% y en España en torno a un 15%. En el caso de Francia, el clima ha afectado a la mayoría de las principales regiones de cosecha, con lo que su producción podría caer a su nivel más bajo en décadas.
En cuanto a la producción global caerá un 8% a 246 millones de hectolitros en 2017, según las estimaciones de la Organización Internacional de la Viña y el Vino. Hablamos de 24.600 millones de litros. Esta disminución podría reducir el exceso de oferta de los últimos años, ya que a raíz de la crisis financiera mundial de 2008 cayó la demanda.