Los españoles retrasamos cada vez más la jubilación. Mientras que en 2021 apenas el 4,8% de los trabajadores retrasaba su jubilación, en 2026 este porcentaje representa ya el 12%. Casi se ha triplicado.
La nueva medida aprobada ayer por el Consejo de Ministros permite ahora a los trabajadores autónomos la jubilación flexible. Podrán trabajar y percibir el 25% de su pensión; una modalidad, hasta ahora, solo disponible para los trabajadores asalariados. Entre las voces discrepantes de la medida se encuentra la de Miguel Córdoba, profesor de Economía en la CEU San Pablo. "Estamos hablando de personas que no hayan realizado actividades autónomas tres años antes de jubilación y que, ahora, cuando peinan canas, se lancen a la piscina".
Josep Ginesta, profesor de OBS Business School y secretario general de Pimec, señala que cualquier medida que retrase en cierto modo la edad media de jubilación es positiva.
España figura entre las peores posiciones del pódium de los que sacan peor nota por la dudosa sostenibilidad a futuro y por el importante reto demográfico al que se enfrenta
Varios países europeos llevan décadas aplicando fórmulas de jubilación flexibles que combinan la actividad laboral y una pensión. Entre los más “flexibles” destaca el modelo de Suecia. El país es casi conocido como un referente mundial en la jubilación gradual: permite cobrar la pensión pública en fracciones que van desde el 25% al 100%, combinándola con el trabajo por cuenta ajena o propia. Además, no existe una edad fija de jubilación: desde 2026 se ha introducido una "edad objetivo" orientativa, pero los ciudadanos pueden trabajar hasta los 69 años con pleno derecho.
Mientras tanto, Austria continúa con su método del bonus por retraso en la jubilación, del 5,1% anual y con un máximo acumulado del 15,3% en tres años, un modelo similar al que aplica Bélgica… Mientras que Países Bajos ofrece los planes de pensiones de empleo ocupacionales más potentes del mundo, con una cobertura del 93% de la población trabajadora.
En 2050 uno de cada tres españoles tendrá más de 65 años
Pero, ¿cuáles son los mejores y peores sistema de pensiones de Europa? Según el Índice Global de Pensiones Mercer CFA Institute 2025, que evalúa 52 sistemas en todo el mundo según pilares de suficiencia, sostenibilidad en el tiempo y la integridad, es precisamente Países Bajos el que ofrece la mejor cobertura de cara a la jubilación; seguido de Islandia y Dinamarca.
En el lado contrario, en la parte baja de la tabla, los peores parados son Austria, Polonia, Italia y España. Nuestro país entra en este pódium por la dudosa sostenibilidad a futuro y por el importante reto demográfico al que se enfrenta.
España envejece a un ritmo acelerado. En 2025, el 20,9% de la población superaba los 65 años según el Instituto Nacional de Estadística. Las proyecciones apuntan a que en 2050 ese porcentaje alcanzará el 31,4%, es decir, casi uno de cada tres españoles será mayor de 65 años.
El gasto en pensiones representa el 12% del PIB español
El gasto en pensiones públicas supone ya más del 12% del PIB español y la AIReF proyecta que podría aumentar hasta 3,4 puntos de PIB adicionales en 2050 si no se adoptan medidas. Para equilibrar el sistema, los expertos calculan que en 2050 serían necesarios más de 6 millones de cotizantes adicionales.
A diferencia de los países nórdicos o los Países Bajos, España carece de un segundo pilar sólido de pensiones de empleo. La OCDE recomienda reforzar los sistemas de capitalización (planes de pensiones de empresa y colectivos) e introducir incentivos fiscales más agresivos para el ahorro complementario.
La parte positiva es que la esperanza de vida en España se encuentra entre las más altas del mundo, pero cada año de vida adicional implica más años de cobro de pensión.